Julieta Arias, la esperanza de Rivadavia para el reinado nacional

La joven de 19 años representó al distrito de La Libertad y fue coronada tras el espectáculo "Postales de un legado eterno". Como virreina fue elegida la soberana de La Reducción. La vendimia finalizó con abucheos de parte del público.

MIERCOLES 1 DE FEBRERO DE 2017 . 6:30

La flamante reina de Rivadavia (Foto: MDZ Online).

 

El departamento de Rivadavia eligió a Julieta Sofía Arias como su soberana vendimial y se esperanza con ella para lograr la esperada corona nacional. Sin embargo, la joven del distrito La Libertad fue coronada en medio de abucheos y ante la indiferencia de sus compañeras.

La polémica surgió tras las denuncias de campaña desigual que realizaron algunas candidatas contra la representante de La Libertad, a quien acusaron de promocionarse en gigantografías y carteles que fueron instalados en puntos estratégicos de la ciudad.

A pesar del descontento, la flamante soberana se quedó con el cetro al obtener 41 votos y se convirtió en la sucesora de Leila Amar. Tiene 19 años de edad, cabellos castaño claros, ojos color miel y cursa el profesorado de Educación Física. En tanto, Lorena Mariel Santilli, del distrito La Reducción, recibió sus atributos de virreina al alcanzar los 32 votos.

Mientras que Ailín Robles, de Ciudad, se quedó con el tercer lugar tras desempatar con la representante de Medrano. De esta manera, con 29 votos, se convirtió en la reina del Turismo. Por su parte, Sabrina Ponti será la embajadora del Festival Rivadavia Canta al País, que se desarrollará desde esta noche y hasta el próximo 5 de febrero.

El espectáculo “Postales de un legado eterno” tuvo como protagonista a un pintor que a través de sus mágicos pinceles dieron vida y color a las nueve postales del guion del director Maximiliano Yanquelevich. A lo largo de la historia, los trazos dibujaron a una madre que relató a su pequeña hija los legados de su eterno pasado.

De un antiguo baúl de recuerdos se desprendieron todas las postales que entre viñas y parrales contaron las anécdotas de su infancia que se hicieron presentes en cada rincón. A su vez, la tierra húmeda de los surcos formaron una postal característica de Mendoza y así se sintió el aroma de vendimia.

En otra de las postales, el recuerdo de los reinados pasados brotó de las raíces que vinieron a la memoria de una hermosa reina. Como así también, los pinceles pintaron el rostro cansado de los viñateros que trabajan sin descanso en las fincas de ese departamento.

Por último, la última postal de la historia se vistió con los colores celeste y blanco de nuestra patria. De esta manera, la pintura terminó con una última postal que se guardó en el corazón de una madre y su hija, quedando ambas unidas por las “Postales de un legado eterno”.