Dolor y emoción por el tercer aniversario de la tragedia en la Ruta 7

Se realizó en homenaje a las 15 personas que fallecieron en el colectivo que fue colisionado por un camión que transitaba en contramano y a más de 100 kilómetros por hora. Construirán un cenotafio en su memoria.

MIÉRCOLES 8 DE FEBRERO DE 2017 . 8:00

Familiares recordaron a las 15 víctimas (Foto: Este Online).

 
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Por Javier Disparti

Entre la emoción, la tristeza y la impotencia, se conmemoró un nuevo aniversario de la mayor tragedia vial que vivió la provincia de Mendoza, cuando un camión de Brasil colisionó en contramano a un colectivo de larga distancia en la Ruta Nacional 7, a la altura de San Martín.

Ayer, al cumplirse 3 años del lastimoso hecho, se realizó un acto religioso en el lugar exacto que se produjo la tragedia, donde familiares y sobrevivientes recordaron a las 15 personas (13 pasajeros y 2 choferes) que perdieron la vida el 7 de febrero de 2014. Al mismo tiempo, renovaron su pedido de justicia.

Con rostros de dolor y unidos de la mano, recordaron la memoria de Zoila Ortega, Raúl Silva, Santiago Hernández, Jonathan Lucero, Lucía Farías, Érica Pappa, Malvina Quevedo, Elían Compagnucci, Santos Guevara, Cecilia Baruttis, Carmen Hertz y Mónika Hertz, Sabrooke Tyler Mooney, José Nievas y Jorge Lionetti.

Cerca de las 17.45, sonaron las sirenas de una autobomba en el momento exacto que se produjo el accidente. Luego de la ceremonia religiosa, realizada en el interior de ambos carriles del Acceso Este, familiares dejaron flores y rezaron al lado de las cruces que están colocadas en memoria de las víctimas. 

También se aprovechó el encuentro para anunciar la construcción de un cenotafio (monumento funerario que no contiene el cadáver de la persona a quien se dedica) en una parcela de 42 metros cuadrados que cedió el propietario Carlos Cáceres y que está ubicado a la altura de donde sucedió la tragedia.

El proyecto ha sido ideado por familiares de las víctimas en conjunto con la Municipalidad de San Martín. En las próximas semanas será tratado en el Concejo Deliberante y, una vez aprobada la cesión del terreno, se iniciarán las obras para la construcción del espacio destinado a la memoria de quienes perdieron la vida en el accidente.

El monumento tendrá la imagen del Árbol de la Vida y contendrá quince bloques verticales con los nombres de las víctimas que viajaban en el colectivo de la empresa Mercobus. A su vez, habrá dos rampas de acceso, un espacioso banco para los visitantes y un sector destinado para las placas y la reseña histórica del accidente.

El primer paso será la construcción de un terraplén de 80 centímetros de altura y luego se realizará la base de hormigón, para que el monumento de la memoria quede visible sobre el kilómetro 1.010 de la Ruta 7. Además, los artistas y arquitectos utilizarán materiales resistentes a diferentes condiciones climáticas y ante el ataque de vándalos.

Los quince bloques verticales serán de hormigón y llevarán los nombres de los difuntos en bajo relieve y mediante un laminado de resina poliéster. El muro, que contendrá el Árbol de la Vida, será de una estructura de hierro y fibrocemento, con un espesor de 45 centímetros, 4 metros de ancho y 6 metros de alto.

En tanto, las ramas de la imagen tendrán diferentes e imperceptibles incisiones, para que el viento genere diferentes efectos sonoros a través de las campanas tubulares que se colocarán en su interior. Resta resolver si el lugar tendrá un cierre simbólico o si se colocará una guardia de vigilancia.

Cronología del día que enlutó a Mendoza

El trágico accidente del 7 de febrero de 2014 ocurrió como consecuencia de un conjunto de errores, sumado a la negligencia de la policía y la incapacidad del conductor del camión, que podrían haber evitado la mayor tragedia vial que hasta el momento ha vivido la provincia de Mendoza.

Ese día, Genesio Mariano (35), chofer del camión ACM Transportes de Brasil, transitó varios kilómetros en contramano y a más de 100 kilómetros por hora por la ruta 7, hasta que colisionó de frente al micro de la empresa Mercobus, que finalizaba su viaje en la Terminal del Sol.

Como consecuencia del violento choque, tanto la cabina del camión como gran parte del colectivo fueron consumidos por el fuego, quedando varios pasajeros atrapados en su interior, muriendo calcinados. En total, 16 personas perdieron su vida y otras 14 resultaron heridas.

A los pocos días de la tragedia, un informe del Cuerpo Médico Forense de Mendoza determinó que el camionero brasileño tenía 2,32 gramos de alcohol por litro de sangre. Mientras que el análisis de toxicomanía arrojó resultados negativos.

De acuerdo a la reconstrucción de las horas previas al fatídico episodio, el camionero estuvo algunas horas en un galpón de la localidad rural de Ugarteche, casi 40 kilómetros al sur de la capital mendocina. Cerca de las 14.30 salió con el camión cargado con ajos con destino a Realeza, Brasil.

Posteriormente, el conductor del camión protagonizó un pequeño incidente vial contra un vehículo en Villa Nueva, Guaymallén, pero la denuncia del damnificado no fue recibida por los policías de la Comisaría 25. Como así tampoco se tomaron en cuenta las advertencias realizadas al 911 sobre el comportamiento anormal del camionero.

En total, hubo tres comunicaciones entre las 14.47 y las 15.02 que alertaban sobre la presencia de un camionero ebrio manejando a gran velocidad por la ruta. Sin embargo, los nueve efectivos encargados de tomar las denuncias no respondieron a los avisos y recibieron sanciones irrisorias.

El 27 de junio de 2016, la jueza del Tercer Juzgado Correccional, Dolores Ramón, determinó que José Darío Torres fuera condenado con una multa económica de 2 mil pesos y la inhabilitación para ejercer cargos públicos por ocho meses (plazo que vence este mes). 

Torres durante la tragedia se desempeñaba en la Comisaría 25 de Guaymallén. Fue acusado por no proceder ante la denuncia efectuada por Sergio González quien, dos horas antes del trágico hecho, denunció que el camionero había chocado su automóvil en Bandera de Los Andes y Mitre.

En tanto, los policías Florencia González y Alejandro Vega (del 911) y Ramón Ríos fueron absueltos. Por esta causa, no hubo funcionarios ni tampoco autoridades de la Policía de Mendoza acusados de una de las mayores tragedias viales de la provincia de Mendoza.