Cadim: construyen elementos que son donados a hogares de ancianos y jardines

La actividad forma parte de los talleres que se realizan en el Centro Amigo del Discapacitado Motor. Los chicos construyen bastones, muletas y juegos didácticos que luego regalan a diferentes instituciones. Conoce su historia.

MIERCOLES 18 DE OCTUBRE DE 2017 . 8:00

Luis Leal, uno de los protagonistas del proyecto solidario (Foto: Este Online).

 
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Por Javier Disparti

En su silla de ruedas y detrás de una caladora de banco, Luis Leal (26) diseña y recorta piezas en mdf, que luego se convertirán en rompecabezas para los jardines de infantes de la zona Este. De esta tarea también están comprometidos unos seis chicos con discapacidad, quienes a su vez participan de la elaboración de otros elementos que serán útiles en los hogares de ancianos.

La actividad forma parte de uno de los talleres que se realizan en el Centro Amigo del Discapacitado Motor (Cadim), donde asisten personas mayores de 16 años con problemas motrices o parálisis cerebral. Allí, cada miembro de este proyecto solidario se reparte determinadas funciones, desde lijar maderas hasta pintar cada una de las piezas.

Los primeros objetos construidos fueron muletas, bastones y porta bastones, que luego fueron donados al Hospital Perrupato y al hogar de adultos mayores Felipe Llaver, de San Martín. Con esta primera entrega, los jóvenes descubrieron un mayor entusiasmo por aprender, al ser conscientes de que sus destrezas pueden generar un impacto positivo y solidario en la sociedad.

"Es una emoción muy grande ver la sonrisa de la gente que te agradece cuando le das un bastón. Ver a las personas felices es lo que nos motiva a seguir trabajando. Lo que más me emocionó fue entregarle el nuevo bastón a una abuela que usaba un bastón rústico que lastimaba su mano", dijo uno de los chicos que asiste a Cadim.

Con la misma finalidad, hace poco entregaron los primeros juegos didácticos para los jardines de infantes. Se trata de sonajeros realizados con tapitas de gaseosas y envases de lavandina; rompecabezas con figuras geométricas; plantillas que representan un calzado para que los niños aprendan a atar los cordones y bolos de bowling realizados con botellas.  

“La primera entrega se realizó en setiembre en el jardín de infantes del barrio Gran Capitán, de La Colonia, Junín. A medida que finalicemos más juegos en los talleres de prácticas solidarias vamos a seguir entregando en otras escuelas”, explicó Fernando Alin, encargado de Cadim.

Además, Alin expresó: “Cada vez intentamos sumar más actividades para mejorar la calidad de vida de cada uno de los chicos que concurren a Cadim”. Cabe señalar que la institución abrió sus puertas en 1998 y desde hace unos años tiene sus instalaciones a pocos metros del Palacio Judicial de San Martín.

Allí, los chicos no sólo participan de talleres de plásticas, sino que además reciben asistencia médica y tratamiento físico. En los últimos años, se creó un consultorio de odontología y se equipó la sala de rehabilitación física con diferentes máquinas, como una moderna cinta para caminar, entre otros elementos.

“En Cadim aprendí muchos valores que había olvidado después del accidente que me dejó en una silla de ruedas. Aprendí que se puede seguir adelante a pesar de tener una discapacidad y que no existen barreras para lograrlo”, dijo Leal, quien el 29 de marzo de 2009 sufrió la rotura de su médula espinal, lo que le ocasionó la inmovilidad de sus extremidades inferiores.

Además, como si fuera poco, Cadim hace dos años realizó la apertura de un estudio de radio para que los chicos que asisten a esta institución tengan la oportunidad de expresar sus opiniones y puedan desarrollar un vínculo con la comunidad.

De esta manera, los jóvenes forman parte de una aventura radial denominada “Algo diferente”, un magazine que se emite a través de la aplicación CadimTV en el facebook de la institución. A su vez, los programas se graban y editan en microprogramas de 30 minutos, que luego se emiten en radios locales.

Por último, Ángel Leal definió a Cadim como una familia, algo que se repite de cada uno de los chicos de la institución. “Es todo para nosotros. Nos ayudó a saber valorar y a darnos cuenta que todo se puede lograr si se hace el esfuerzo. Acá, además de ponerte metas personales para superarte, te ayuda a despejar la mente”, dijo.