Mendoza enfrenta el octavo año consecutivo de crisis hídrica

El pronóstico de escurrimientos de aguas superficiales de los ríos de Mendoza determinó que los caudales variarán entre pobres y secos. Nuevas obras y cambios en el manejo del agua son los pilares de las medidas que se tomarán.

MIERCOLES 2 DE NOVIEMBRE DE 2017 . 00:00

Marinelli durante el informe de Irrigación (Foto: Gentileza).

 

El pronóstico de escurrimiento de aguas determinó que los ríos de Mendoza están pasando por un período pobre y seco, lo que lleva a que este 2017 sea el octavo año consecutivo desde 2010 de crisis hídrica, algo que condiciona a la economía provincial y a los consumos industriales y domésticos.

Según el pronóstico que adelantó el superintendente del Departamento General de Irrigación (DGI), Sergio Marinelli, sobre los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante, Atuel, Malargüe y Grande, este 2017 es de los peores en comparación a la media histórica, al tiempo que detalló que de los seis cursos de agua de la provincia, dos tendrán menos de la mitad de su media histórica.

“Tendremos un año más de escasez, lo cual nos obliga a tomar medidas, analizar y hacer las cosas desde un punto de vista distinto: desde la demanda. Por eso ayer firmé una resolución, la 1410, que contempla una serie de instrucciones a las distintas áreas de este organismo que tienen que ver con el sistema de riego en general. Tenemos una problemática en casi todos los ríos, que se profundiza un poco más en el río Tunuyán Superior”, afirmó Marinelli.

Y agregó: “Este conjunto de medidas que hemos propuesto están enmarcadas en la política que, desde el primer minuto de esta gestión, venimos desarrollando y tratando de llevar a cabo, la cual va a ser profundizada en los próximos meses y años. Se trata de la concreción de obras pero además de un cambio cultural muy importante en la manera de regar”.

Medidas para mitigar el impacto de la emergencia hídrica

El secretario de Gestión Hídrica de Irrigación, Fernando Gomensoro,  presentó las medidas propuestas para contrarrestar un nuevo año de emergencia hídrica. “Dado el pronóstico y las demandas que hay, es necesario tomar una serie de medidas para poder aprovechar el agua que hay de la mejor manera posible”.

“Hoy presentamos medidas relacionadas con el manejo del agua y medidas relacionadas con la concreción de obras. Entre las primeras, podemos mencionar tratar de tener las erogaciones de acuerdo a las demandas de las superficies cultivadas en cada cuenca, planificar entonces lo que se va a desembalsar mes a mes, de acuerdo a lo que necesitan los cultivos, para cubrir el mayor porcentaje posible de esas demandas, y luego verificar si esto es posible con los volúmenes embalsados y los volúmenes de operación de cada embalse”.

“Luego, llegando a la red primaria, la idea es que los caudales y los coeficientes de riego que se manejan sean los adecuados de acuerdo a estos desembalses para que el servicio a nivel mayorista en cada Inspección de Cauce se corresponda al patrón de cultivo y a las demandas que cada Inspección de Cauce tiene. Mientas que en la red de distribución secundaria y terciaria, la idea es apoyar a las Inspecciones de Cauce para que mejoren su cuadro de turno”.

“Creemos que con esta mejor gestión podemos dar un servicio de riego adecuado, que para ser aprovechado tiene que tener también una buena aplicación de riego intrafinca. Entonces, la idea es trabajar en capacitación y en recetas de riego intrafinca que sirvan para poder regar mejor. Creemos que podemos incrementar la eficiencia en el orden del 15%”.