Movilización por el cierre de tres divisiones en una escuela de Palmira

Se trata de la escuela Nicolás Avellaneda. Desde la DGE argumentan que no hay suficiente matrícula para que sigan funcionando en el turno vespertino. Alumnos que trabajan podrían quedarse sin la posibilidad de estudiar. Números.

MIERCOLES 4 DE ABRIL DE 2018 | 00:00

(Foto: Este Online).

 
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Por Angélica Venier

Alumnos y docentes de la escuela técnica N° 4-110 Nicolás Avellaneda, de Palmira, se oponen a la resolución de adoptó la Dirección General de Escuelas (DGE) de cerrar tres divisiones del turno vespertino, argumentando que no hay la suficiente matrícula para que sigan funcionando. Hace dos años, el Gobierno provincial ya había advertido sobre esta situación, que también se repite en otros establecimientos.

El cierre de tres divisiones del turno noche, según la resolución, implica el reagrupamiento de alrededor de más de 20 alumnos, el pase a disposición de 9 profesores titulares y la restructuración de las divisiones afectadas. Además varios estudiantes podrían quedarse sin la posibilidad de estudiar, ya que muchos de ellos trabajan durante el día.

Por este motivo, padres, alumnos y docentes organizaron ayer una marcha que comenzó en la misma escuela, ubicada en la calle Soberanía Nacional 360 y se dirigió por la avenida Libertador hasta la Delegación Municipal. En la movilización también estuvieron presentes delegados del ATE y Sebastián Henríquez, secretario general del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación de Mendoza (SUTE).

En la protesta pidieron que la DGE revise y retrotraiga la medida adoptada. Además piden que se analicen los dos proyectos que presentaron ante el Gobierno escolar para evitar el cierre de estos cursos. “Es la única escuela de Palmira que nos permite cursar en ese horario y además nos da la posibilidad de trabajar”, indicó un alumno.

En diálogo con Este Online, la mayoría de los padres y docentes consideran que la escuela Avellaneda es una institución trascendental para la sociedad de Palmira, ya que desde hace 63 años ofrece una salida laboral bajo las modalidades de Técnico Mecánico o Técnico Electricista.

Cabe recordar que no es la primera vez que la comunidad educativa se opone a esta situación. En abril de 2016, tras una movilización de padres y docentes, la Dirección General de Escuelas desistió de la posibilidad de cerrar el segundo año del turno noche por la presencia de sólo seis alumnos.

En ese momento, los directivos de la escuela Avellaneda se comprometieron, bajo acta firmada el 19 de abril de ese año, a la realización de un plan de acción para aumentar la matrícula en algunas divisiones, como así también a mejorar las condiciones de higiene y de seguridad en todos los talleres de prácticas.  

Dos años después, a pesar de adoptar acciones de promoción para revertir la escasa cantidad de alumnos, la institución comenzó el presente ciclo lectivo con 38 alumnos en el turno noche: 12 en primer año, 11 en segundo año y 15 en tercer año. Ante este panorama, el pasado 20 de marzo, la DGE acordó con la escuela Avellaneda el cierre de tres divisiones, dejando sólo una división en tercer año.

Al respecto, el profesor de Electricidad, Facundo Peralta, destacó la importancia del establecimiento educativo. “Estamos sacando a los chicos de la calle, reinsertándolos en la escuela y dándoles la posibilidad de estudiar para que luego tengan una salida laboral. Por eso le pedimos que contemplen la realidad socio-económica de Palmira, que es totalmente diferente a otras zonas”, mencionó el docente que egresó de la institución en 1999.

Desde la Dirección General de Escuelas informaron que, a la fecha, se han cerrado 20 divisiones en diferentes departamentos de la provincia (Godoy Cruz, San Martín, Junín, La Paz, Lavalle, Maipú, Luján, Tupungato, Las Heras y San Rafael), pero se han creado 22 divisiones, permitiendo la reorganización de los alumnos para un mejor dictado de clases.

Por otra parte, el director de la escuela Nicolás Avellaneda, Antonio Casas, manifestó que sufrió amenazas luego de que se conociera el cierre de las divisiones: "Sufrí amenazas en mi teléfono y también me dañaron el auto. Yo no estoy de acuerdo con estas medidas, pero tampoco con este tipo de patoterismo”.