Clausuran la heladera social de Rivadavia por medidas de salubridad

Funcionaba en la Terminal de Ómnibus. Desde el municipio aseguran que “nadie controla la fecha de vencimiento de los productos, ni tampoco si cumplen con la cadena de frío”.

JUEVES 5 DE MAYO DE 2016 . 00:58

La heladera funcionaba en la Terminal de Ómnibus de Rivadavia (Foto: Este Online).

 
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A casi una semana de haberse inaugurado, la heladera social ubicada en uno de los pasillos de la Terminal de Ómnibus, de Rivadavia, fue clausurada por medidas de salubridad. Desde el municipio aseguran que “nadie controla la fecha de vencimiento de los productos, ni tampoco si cumplen con la cadena de frío”.

La iniciativa surgió a raíz del interés solidario de Mabel Verlino y Alicia Kolosow, quienes se sumaron a una campaña solidaria que comenzó en Tucumán y luego se trasladó a varias provincias del país. El objetivo era ofrecer comida y productos alimenticios, de manera gratuita, para quienes menos tienen. 

La heladera social comenzó a funcionar el martes 26 de abril y se exhibía al público de lunes a viernes, desde las 10 hasta las 15. La única condición era que los alimentos estuvieran envueltos en papel film y que se especificará cuándo habían sido elaborados, por las dudas de que quedaran varios días en el refrigerador. 

El sábado pasado, Este Online publicó una nota haciendo referencia a la puesta en marcha de esta iniciativa en Rivadavia, que también funciona en Tucumán, Córdoba, San Juan, Jujuy, Salta, Neuquén, Entre Ríos, Mendoza y en distintas localidades de Buenos Aires.

Sin embargo, el pasado lunes, el municipio les comunicó a las impulsoras de esta iniciativa que iban a clausurar la heladera social a pesar que “en los primeros días había tenido una excelente aceptación de las personas que decidían ayudar con la causa y quienes necesitaban una comida”.

Desde Bromatología de la Municipalidad de Rivadavia explicaron que “esta iniciativa solidaria puede ser realizada por un restaurante que elabora la comida y se hace cargo de los vencimientos, del estado de la heladera, entre otros puntos que hacen al control bromatológico”.

Cabe señalar que en la Ciudad de Mendoza, la primera “heladera social provincial” funciona en el Instituto de Alta Gastronomía Arrayanes, donde los propios profesores y alumnos están a cargo del control de los alimentos que se ofrecen, todos los días, a personas carenciadas.

“Es una pena. La heladera funcionaba a beneficio de los más necesitados, personas en situación de calle, niños con problemas de desnutrición y gente de pobreza extrema. Ahora no tendrán la posibilidad de una comida diaria, sobre todo en los días de intenso frío”, expresó Mabel Verlino.

La idea de ambas mujeres de Cáritas era instalar más heladeras en diferentes distritos de Rivadavia. “Nos donaron cinco heladeras en total y cuatro de ellas iban a ser reparadas para instalarlas en localidades que han sido azotadas por las inclemencias climáticas”, expresaron a Este Online.

Además, al igual que sucede en otras ciudades del país, Verlino también analizaba la posibilidad de sumar un “perchero social” con prendas limpias y planchadas. La idea es que las personas más necesitadas puedan llevarse abrigos, bufandas, gorros, camperas y buzos para combatir el frío.

“La idea es ayudar a los que más lo necesitan y generar una conciencia de solidaridad. Esperemos que algún día no haga falta, eso significará que la situación económica ha mejorado”, concluyó Mabel Verlino.