Juegos infantiles dañados y peligrosos para los niños de San Martín

El parque Sarmiento se encuentra en un estado realmente penoso y algunos juegos representan un peligro para los pequeños. También hay escombros tirados y cables cortados sin ninguna protección. Imágenes de la desidia.

SÁBADO 18 DE JUNIO DE 2016 . 6:45

Así se encuentra la única calesita del parque Sarmiento (Foto: Este Online).

 
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Por Javier Disparti

Hace unos años, los juegos infantiles del parque Sarmiento de San Martín cosechaban elogios entre la gente. Hoy, en cambio, este espacio recreativo se encuentra destrozado y abandonado, ya que la mayoría de los juegos tradicionales y los diseñados para niños discapacitados están rotos o les faltan sus partes, o directamente desaparecieron.

El lugar cuenta con una enorme estructura de la que se desprenden diferentes juegos y tipos de toboganes. Algunos de los hierros se encuentran rotos y en la parte más alta, a unos tres metros de altura, hay peligrosos huecos sobre la malla metálica del piso. Además presenta maderas astilladas y rotas, tornillos sobresalidos y oxidados.

Cada vez que un chico sube a la desvencijada estructura y se acomoda en lo alto para deslizarse por la pista metálica, la fugaz travesía llega a su fin cuando su cuerpo golpea secamente contra el suelo, dado a la ausencia de arena para amortiguar su caída. Además, la distancia entre el fin del tobogán y el piso se vuelve peligrosamente alta.

"A esa plataforma le tengo terror. No sólo es muy alta e insegura para los más chiquitos, sino que además pueden caerse por los costados o lastimar una pierna en los huecos del piso. Un día de estos un chico se va a lastimar seriamente y recién ahí van a tomar conciencia. Lo peor es que a todos los chicos les encanta subirse a este armatoste", asegura Graciela Castillo, mientras vigila de cerca a su hija Agustina.

Frente a esa enorme estructura multifuncional existían cuatro maderos que simulaban hamacas. Sin embargo, uno de ellos no tiene manijas para sujetarse, le falta las cadenas y el tronco está totalmente deteriorado. Los restantes desaparecieron y sólo quedan los postes.

Lo cierto es que en el extenso espacio verde no se salva casi ningún juego. Al caminar por el lugar se puede observar un viejo tobogán de madera semienterrado y varios juegos inservibles ante la falta de sus componentes, lo que deja en evidencia la desidia de las autoridades municipales en los últimos años.

"Es un desastre como están los juegos infantiles. Los chicos se enganchan la ropa y se raspan con alambres y tornillos sueltos. Algunos ni se pueden usar porque solo le quedan las cadenas o están rotos", afirma indignado Raúl García, quien pasea con sus nietos Santino de 7 años y Abril de 5 años.

Beatriz Romero también se queja de que los columpios, además de estar viejos y despintados, sólo funciona uno. Mientras que al restante no le quedaron ni siquiera las cadenas, lo que lo hace inutilizable. "Lo peor es que los chicos quieren usar el único que existe, pero nada te asegura que no se corten las cadenas o se descuelgue el asiento", expresó.

Lo mismo sucede con una calesita que está totalmente destrozada, debido a que el piso de madera está despedazado y los cuatro asientos directamente han desaparecido. Incluso, el esqueleto de hierro está roto por el mismo óxido, la falta de mantenimiento o la acción de vándalos.

También hay diferentes pasamanos, uno de ellos está incompleto porque desapareció parte del trayecto y sólo le quedan los soportes de hierro. Mientras que una estructura tubular está prácticamente inservible, ya que algunos caños desaparecieron o fueron carcomidos por el herrumbre.

“Los juegos son un peligro para los niños, no sólo corren riesgo de caerse o lastimarse, sino que además pueden cortarse con los caños y los tornillos oxidados, con el riesgo de contraer tétanos en el peor de los casos”, dijo Eduardo, quien prefiere jugar al fútbol con su hijo Exequiel.

Incluso, el aparato de gimnasia que tenía un par de trapecios y dos aros sostenidos por cadenas; también ha quedado inutilizable ya que sólo le queda una anilla de 18 centímetros de diámetro, imposibilitando al gimnasta la posibilidad de sujetarse con ambos manos y realizar diversos ejercicios o figuras.

Al lugar también concurren familias y amigos para aprovechar las tardes de sol. Sin embargo se quejan de la suciedad y la presencia de escombros. "A mí no me gusta que mis chicos jueguen en el piso porque es una verdadera mugre y tengo miedo que haya algún vidrio o cualquier otra cosa con la que se puedan lastimar", dice Priscila.

Dicho parque infantil también contaba con un conjunto de columpios diseñados para personas discapacitadas. Este juego fue donado hace dos años por la Municipalidad de Junín como parte del proyecto de reciclaje de envases plásticos. Sin embargo, la estructura fue destrozada. Solamente quedan en pie los soportes plásticos.

“Este parquecito era visitado por muchos niños, ahora ya no es así. En los trece años que lleva el intendente nunca se realizó un mantenimiento como debe ser. Solamente se ha preocupado por remodelar el estacionamiento y la vereda del parque, parece que los niños no son importantes”, dijo Antonio, uno de los vecinos de la calle España, sentado en una reposera junto a su mujer.

Lo cierto es que los juegos infantiles del parque Sarmiento se encuentran en un estado realmente penoso y en algunos casos representan un peligro constante para los pequeños. Nunca fueron pintados, ni mucho menos arreglados. Incluso, sobre el suelo, hay escombros y la mayoría de las pilastras de luz exhiben sus cables cortados y sin ninguna protección.

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