Quieren prohibir las carreras de galgos en San Martín

Además de la prohibición de las carreras de canes, cualquiera sea su raza, el proyecto prevé que los infractores reciban multas que alcanzarían los 25.840 pesos. En Rivadavia, esta actividad está regulada desde hace cinco años.

LUNES 25 DE JULIO DE 2016 . 00:51

Los galgos en estado natural, llegan a correr entre 60 y 70 kilómetros por hora.

 
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Por Javier Disparti

Las carreras de galgos son muy conocidas y no existe ninguna normativa que las prohíba, por lo que algunos municipios entregan habilitaciones para su realización. Pero las protectoras de animales coinciden en que estas prácticas son dañinas para esta raza canina, ya que son obligados a correr en forma extrema y hasta son drogados para optimizar su rendimiento.

Lo cierto es que en el país, en especial en el interior, las carreras de galgos se promueven desde hace al menos 60 años. Los dueños de los animales emplean todo tipo de mecanismos para que sus perros sean los más veloces y así ganar la competencia: desde maltrato hasta inyecciones de diferentes sustancias, incluso cocaína.

Ante esta situación, mientras se avanza en una Ley nacional que prohíba esta actividad en todo el territorio nacional, el concejal Bartolomé Robles (PJ) presentó un proyecto para prohibir las carreras de galgos en todo el departamento de San Martín.

La iniciativa del presidente del Concejo Deliberante prevé que los infractores reciban multas que van desde los 7.600 hasta los 25.840 pesos (8.500 unidades tributarias). La pena más grave es para los responsables que organizan y participan de esta actividad, y en aquellos casos que se compruebe maltrato.

La restricción se basa principalmente en el maltrato animal. "La crueldad no solamente se refleja en las carreras, sino también en la crianza, reproducción, entrenamientos exhaustivos y crueles; y en todas aquellas conductas posteriores, como el descarte de los animales enfermos o lesionados y en la muerte prematura como consecuencia de drogas y estimulantes inyectados", expresa parte del texto de la ordenanza.

En pos de su rendimiento, los perros galgos "son sometidos a drogas, estimulación eléctrica, castigo con látigos, entre otras; en donde las consecuencias son terribles y en algunos casos quedan con temblores motores, estrés y deterioro físico, provocándoles incluso la muerte", indicó el autor de la ordenanza.

La lista de drogas que les administran a estos animales van desde cocaína, metanfetaminas, cafeína, anabólicos, cardiotónicos y varios estimulantes. Luego de la carrera, en algunos casos, a los perros se les hace una depuración de hígado mediante sueros. Su vida útil es de cuatro años y cuando ya no sirven, se los mata o abandona en el mejor de los casos.

Asimismo, como consecuencia de estas sustancias y de las carreras, los proteccionistas aseguran que los galgos sufren enfermedades cardíacas, ceguera bilateral, contusiones musculares, lesiones en órganos internos, esguinces y rupturas tendinosas y ligamentosas; fracturas múltiples, tanto de miembros como columna vertebral, cráneo y tórax.

Por este motivo, las asociaciones protectoras de animales condenan esta actividad por el maltrato que reciben los galgos. Al mismo tiempo, exigen acciones concretas, comenzando por un marco normativo específico, cuyo fin fundamental sea lograr la prohibición de las carreras de perros (cualquiera sea su raza) en todo el territorio nacional.

En este sentido, Santa Fe se posiciona como pionera en la protección y reconocimiento de los derechos de los animales al ser la primera provincia del país en tener una ley contra las carreras de perros. Cabe aclarar que en Buenos Aires ya rige una normativa relacionada con el rubro, pero está orientada al funcionamiento de los canódromos reglamentados, por lo que sólo prohíbe las competencias clandestinas.

Rivadavia regula, no prohíbe

En mayo de 2011, el Concejo Deliberante de Rivadavia sancionó la ordenanza nº 4.554 que regula las carreras de galgos en el ámbito de ese departamento. Entre los fundamentos, aseguran que “la actividad suma una importante cantidad de adeptos y es un atractivo para la familia”.

Entre los puntos principales, la norma establece que el Área de Veterinaria y Zoonosis de Rivadavia debe encargarse del control veterinario respecto a las normas de protección, cuidado y salud animal. Por otro lado, autoriza la realización de carreras con una alternancia de siete días como mínimo entre una y otra.

A su vez, la legislación municipal indica que el 25 por ciento de la recaudación de las entradas de cada competencia, deberá ser donado a una organización sin fines de lucro que los organizadores responsables de las carreras designen, detallándolo en cada permiso que sea solicitado.