Comenzaron los trabajos en el aeródromo de San Martín

El aeroclub servirá como pista alternativa para los vuelos de los aviones de la lucha antigranizo y de emergencia sanitaria. No contará con elementos necesarios para recibir vuelos nocturnos. La inversión supera los 13 millones de pesos.

MIÉRCOLES 10 DE AGOSTO DE 2016 . 6:38

Los trabajos están a cargo de CEOSA y tienen un plazo de 30 días.

 
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Por Javier Disparti

Desde esta semana, la empresa constructora Ceosa trabaja en la refacción integral del aeroclub de San Martín para utilizarlo como pista alternativa para la lucha antigranizo y en los vuelos de emergencia sanitaria, debido a las reparaciones que sufrirá el aeropuerto internacional El Plumerillo (desde el 7 de setiembre al 7 de diciembre).

Con una inversión de 13.897.445 pesos y un plazo de 30 días, los trabajos prevén un plan de recuperación de la pista principal de 1.500 metros de largo, que consistirá en la demolición del pavimento, la colocación de una nueva carpeta asfáltica de 5 centímetros de espesor y la refacción de la plataforma de estacionamiento de aeronaves.

Esta pista fue seleccionada entre otras opciones (La Puntilla, El Challao y Rivadavia), ya que luego del informe realizado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), se estableció que la pista de San Martín era la más adecuada, dadas sus características técnicas, porque permite el aterrizaje de aeronaves de hasta 36 mil kilogramos.

Además, la pista del aeroclub de San Martín permitirá el ahorro de tiempo en el traslado de órganos y en el sistema de lucha antigranizo, que reducirá su tiempo de vuelo en 45 minutos en mitigación de tormentas de granizo en los sectores productivos de la zona Este, saliendo desde San Rafael.

Sin embargo, el aeródromo de San Martín sólo podrá operar de día y ante determinadas condiciones climáticas, porque no contará con elementos necesarios para recibir vuelos nocturnos. Aún así podría llegar a recibir unos 10 vuelos diarios de aviones de mediano porte, además de los privados o aquellos que pueden transportar hasta 20 pasajeros.

Esta situación surge porque no está contemplada la instalación de sistemas electrónicos que sirven de ayuda para la navegación aérea. Estos mecanismos de radionavegación reciben el nombre de VOR e ILS, que traducen esas ondas de radio en datos que son visualizados por la tripulación de cabina.

Por un lado, el VOR (Radiofaro omnidireccional de muy alta frecuencia) proporciona diversa información al piloto, mostrándole la posición en un momento determinado frente a la estación emisora en cuestión, la mayoría de los VOR's incluyen el sistema de medida de distancia denominado DME. 

El ILS está diseñado casi únicamente para realizar aterrizajes de precisión en condiciones atmosféricas adversas y sobre todo de baja visibilidad. La función principal del ILS es informar a la tripulación si en la aproximación el avión se encuentra en la senda de planeo de la pista, de forma que la toma de tierra sea suave.