Quejas de vecinos de un barrio casi abandonado en San Martín

En el barrio Mebna colgaron dos carteles como método de protesta por el estado en el que se encuentran las calles, acequias, luminarias y espacios verdes. Aseguran que pagan impuestos como si se tratara de una zona residencial.

LUNES 14 DE NOVIEMBRE DE 2016 . 6:00

Uno de los carteles ubicados en el ingreso al barrio Mebna (Foto: Este Online).

 
circulo

“Zona abandonada” o "Fin de zona urbanizada", dicen dos carteles con letras pintadas a mano, que cuelgan de un poste y de una de las palmeras del boulevard del barrio Mebna, ubicado en el ingreso a la ciudad de San Martín, junto a la avenida Eva Perón.

Se desconoce el dueño de los carteles, pero ambos fueron colgados en los últimos días como método de protesta por el estado en el que se encuentra uno de los barrios más nuevos de la ciudad y cuyos impuestos municipales alcanzan la categoría de “residencial”.

Por este motivo, cansados de la situación, decidieron llamar la atención del gobierno municipal por el pésimo estado en el que se encuentran las calles de tierra. A raíz de esto, vecinos alegan que las lluvias generan anegamientos por la cantidad de desniveles o baches de diferente profundidad.

También sostienen que el municipio está ausente en la reparación de luminarias y en la limpieza de espacios verdes, como así también en brindar soluciones ante la acumulación de basura y aguas residuales en las acequias. Lo mismo sucede con las frecuentes pérdidas de agua y la rotura de las rejillas de algunas alcantarillas.

Lo cierto es que no es la primera vez que sucede un reclamo de estas características. En los meses previos a la campaña electoral del intendente Jorge Giménez, los vecinos circularon un panfleto en el que se mostraba un cartel que rezaba: “Abierta la temporada de pesca”, acompañado de una foto que mostraba a un vecino con una caña de pesca en un bache repleto de agua.

Dicho reclamo estuvo acompañado de una nota dirigida al jefe comunal y de la que nunca obtuvieron una respuesta. Lo mismo sucedió con las promesas de asfaltar las principales calles del Mebna, las cuales se anunciaron durante el anuncio de la remodelación de la avenida Eva Perón.

“Recuerdo que días antes de la firma del contrato de inicio de obra nos invitaron a participar del acto que se realizó en el polideportivo Gustavo Rodríguez, donde nos prometieron el asfaltado de algunas calles del barrio. Como siempre nos mintieron”, dijo Antonio Díaz, quien también adujo preocupación por las calles del barrio San Pablo.

Algunos vecinos esperan que la exposición de los carteles signifique un puntapié inicial como método de protesta y, al mismo tiempo, invitan a otros barrios a hacer lo mismo. “Quizás sea una manera de hacer catarsis de nuestros pesares urbanos, aunque dudo que los resultados sean inmediatos o positivos”, consideró Mirtha.

“Tenemos un intendente que poco le importa cómo viven los vecinos de los barrios que rodean la ciudad. Todas las obras que ha realizado no son más que un maquillaje, ya que lo primero que debería haber realizado en doce años es dotar de servicios básicos a sus contribuyentes, que son los que pagan los impuestos”, cuestionó Darío Pavón.

Actualmente, el municipio se ocupa de la remodelación del parque Sarmiento y de la polémica construcción de un boulevard con 200 mástiles. Todas estas obras se realizan en el marco de los festejos por el bicentenario de San Martín, pero la comuna continúa descuidando el deplorable estado de sus calles céntricas.

Más reclamos vecinales

Lo cierto es que, además del barrio Mebna, hay otros sectores donde los reclamos comenzaron desde hace varios años. Uno de ellos se realizó en el barrio Municipal, al norte de la Ruta 7, donde los vecinos reclamaron por el asfaltado de sus calles, cuya obra pagaron desde hace tiempo.

Por otro lado, en el barrio Santa Cecilia, al este de la ciudad y a tan solo un kilómetro del microcentro, los vecinos llevan más de 10 años esperando por el inicio de las obras de cloacas y el asfaltado de las calles. Esta obra fue prometida en varias oportunidades, pero nunca comenzó.

Incluso, durante la última presidencia de Cristina Kirchner, el municipio de San Martín gestionó y obtuvo los fondos suficientes para ejecutar esta obra que fue anunciada por el ex gobernador Francisco Pérez. Sin embargo, el municipio de San Martín reasignó esos recursos económicos para otros objetivos.

>Leer también: Abandonan obra municipal y ahora es un aguantadero<

El mismo panorama se repite en barrios de Buen Orden, Ingeniero Giagnoni y, sobre todo, en Palmira. Todos coinciden en el olvido de la gestión de Jorge Giménez para atender los reclamos de vecinos que no cuentan con servicios básicos y esenciales, como cloacas y agua potable.

Jardín nucleado Maestro Lancellotti

En marzo de 2017 finalizará la construcción del jardín nucleado Maestro Lancellotti, de San Martín, obra muy esperada por la comunidad educativa de los barrios Mebna, San Pablo y San Pedro. El edificio educativo está enclavado en la esquina de avenida Lima y calle Los Paraísos.

Los trabajos comenzaron en 2012, a través de la empresa Stornini, pero la firma no pudo continuarla por aducir problemas económicos. La obra quedó con un avance de 60% y fue paralizada en 2013. Luego de tres años sin progreso, el Gobierno de Alfredo Cornejo logró que esta obra se reanudara a comienzos de setiembre.

La obra comprende la construcción de 430 metros cuadrados, con una inversión oficial total de $3.892.390, que es financiada con fondos nacionales del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, por intermedio del Programa Nacional de Escuelas.

El flamante jardín contará con las siguientes unidades funcionales: administración y dirección, cocina y despensa, tres salitas con sanitarios incluidos, SUM, comedor con patio cubierto, patios de formación y espacio para juegos y patios individuales para cada salita.

Una escuela primaria postergada

Tras una serie de intentos que quedaron truncos en los últimos cinco años, la Subsecretaría de Infraestructura Social Básica del Gobierno de Mendoza anunció que en diciembre comenzará la construcción de la nueva escuela primaria Ana María Castillo, del barrio Mebna.

Actualmente, los alumnos estudian en dos inmuebles ubicados sobre la avenida Lima. Allí, en seis dormitorios y en un garaje, se les da educación a 160 niños de todas las edades, desde la sala de 4 años hasta 7° grado. Además, deben compartir cuatro baños con el personal docente.

En una de las últimas protestas en reclamo del edificio propio, los padres comentaron a Este Online que “en cada turno hay hasta 25 chicos por curso o habitación, que los días de calor son agobiantes y que por la imposibilidad de conectar equipos de aire acondicionado o calefactores se generan descompensaciones”.