La Salada de Santa Rosa presentó la documentación en tiempo y forma, por lo que seguirá funcionando en un predio de 58 hectáreas ubicado en el kilómetro 962 de la Ruta 7. Allí, la feria abrió sus puertas a mediados de 2013 y desde entonces estuvo funcionando sin habilitación municipal.
Ayer, el representante legal del megapolo, Fernando Solorsa, entregó al municipio la documentación requerida para evitar que fuera clausurada a partir del 1 de agosto. “Hemos presentado el plano de relevamiento de estructura, verificaciones sísmicas, plano de relevamiento eléctrico, informe del impacto ambiental y normas de seguridad”, indicó en conferencia de prensa.
De esta manera, la Municipalidad de Santa Rosa auditará toda la documentación presentada y realizará la inspección pertinente para realizar la habilitación definitiva del emprendimiento. Al mismo tiempo, en función la ordenanza aprobada, quedó establecido que La Salada deberá pagar unos $160 mil mensuales en concepto de tasa municipal.
“Sólo resta que se hagan las inspecciones en el predio para verificar que todo está bajo control”, mencionó la intendente Norma Trigo. Por su parte, Solorsa destacó “la determinación que tuvo la comuna para afrontar este tema en un momento en el que el departamento estaba pasando una situación económica, social y legalmente complicada”.
Cabe recordar que, desde su inauguración, La Salada contó con una habilitación temporal que le extendió el entonces intendente Salgado, un papel que a criterio de Norma Trigo “no tiene ningún valor legal”. Como tampoco pudo cobrarles tasa, desde la apertura de la feria y a modo de compensación, el empresario Jorge Castillo le entregó a la comuna el manejo de la playa de estacionamiento.
Actualmente, la megaferia cuenta con 580 puestos que venden indumentaria, artículos de marroquinería, calzados, entre otros. Allí atiende sábados y domingos, a la que la visitan unas 15.000 personas cada fin de semana. De este modo, en 4 años se ha transformado en el paseo de compras más importante de la región y también en una fuente de trabajo para muchos santarrosinos. |