SOCIEDAD | 9 de abril de 2015
 

Centro de Salud de Alto Verde en el olvido del gobierno

El problema principal es la ausencia de una guardia médica las 24 horas y la falta de una ambulancia. Se atienden 300 consultas mensuales en un solo turno. Padece problemas de infraestructura y falta de recursos.

 
 

El Centro de Salud nº 79 funciona al lado de la Unión Vecinal de Alto Verde, San Martín (Foto: Este Online).
 

Por Javier Disparti

 

Vecinos del distrito Alto Verde, ubicado a 8 kilómetros de la Ciudad de San Martín, denuncian que se sienten desprotegidos ante posibles emergencias médicas. Sucede que el Centro de Salud número 79, ubicado en un precario inmueble sobre el Km 1022 de la Ruta 50, abre sus puertas solamente en la mañana y no cuenta con ninguna ambulancia.

 

“Los médicos y la enfermera hacen lo que pueden. Sin embargo, muchas veces, la gente no lo entiende y deposita su bronca en ellos, cuando en realidad el gobierno es el culpable de que no tengamos un lugar acorde a nuestras necesidades”, explicó Alberto Godoy, acompañado de su hijo de cinco años.

 

El problema principal que refieren los habitantes de ese distrito es la ausencia de una guardia médica las 24 horas y la falta de una movilidad ambulatoria. Por este motivo, en caso de emergencia, deben depender siempre de alguna de las tres ambulancias del Hospital Regional Alfredo Ítalo Perrupato.

 

El Centro de Salud, de acuerdo a la página del Gobierno de Mendoza, debería prestar atención primaria de lunes a viernes de 7 a 20 y los sábados de 7 a 12. Sin embargo, el lugar solamente está autorizado a brindar asistencia médica de lunes a viernes de 7 a 13 y los sábados de 7 a 12, permaneciendo cerrado el resto del día.

 

“Si acá le pasa algo a alguien en la tarde hay que ir hasta el Hospital Perrupato, distante a 11 kilómetros de este lugar”, expuso Roberto. Según su visión no es culpa del personal, sino de la falta de recursos e infraestructura para prestar asistencia médica todo el día.

 

El Centro de Salud funciona en una pequeña casa contigua a la Unión Vecinal de Alto Verde, en un predio que incluye un velódromo abandonado desde varios años. Aseguran que ningún gobierno realizó tareas de mantenimiento y ni siquiera se pintaron sus paredes. Solamente se cambió la instalación eléctrica, las cañerías y se colocaron dos equipos de aire acondicionado y una alarma.

 

De todos modos, el precario inmueble no sólo tiene problemas de infraestructura, sino que no cuenta con una sala de enfermería y tampoco con un lugar adecuado para esterilizar o desinfectar instrumentos y materiales contaminados. Incluso cuenta con un solo baño que deben compartir el personal médico y los pacientes.

 

“Las inyecciones se colocan delante de nosotros y a veces dentro del baño. La atención es buena y los médicos hacen lo que pueden, pero no dan abasto para la gran cantidad de pacientes que asisten, sobre todo en clínica médica. La mejor solución es ampliar el horario de atención del centro”, dijo una vecina de la zona.

 

El centro asistencial también evidencia su carencia en la falta de un grupo electrógeno para resguardar los medicamentos en caso de un corte del suministro eléctrico o mientras se realiza alguna prestación médica en la sala de odontología.  

 

Según los registros, en el efector se atienden alrededor de 300 consultas mensuales de los cuales el 50 por ciento son de clínica médica, y hay una sola médica de esa especialidad para atender tanta demanda. Mientras que por día asisten entre 20 y 25 personas de los distritos Alto Verde, El Ramblón, Ingeniero Giagnoni e incluso de algunas localidades de Santa Rosa.

 

Allí, de lunes a sábados, trabajan la doctora Carmen Arancibia y la enfermera Marta Cruz. Mientras que los lunes, miércoles y viernes asiste el odontólogo Luis Horacio Marón, y una vez a la semana lo hace una médica ginecóloga. Cada uno de ellos debe hacerlo en incómodas instalaciones distribuidas en escasos 30 metros cuadrados.

 

De lunes a miércoles se entregan hasta 25 números para el control de niños sanos, que son atendidos a partir del jueves para una mejor atención médica. "También se entregan cajas de leche a madres de niños de hasta dos años de edad o para aquellos que presentan signos de desnutrición”, agregó la enfermera oriunda de Salta.

 

La mujer, además de su tarea como enfermera, también está encargada de la limpieza y tiene la responsabilidad de la seguridad del lugar, ya que desde hace 17 años vive en un reducido espacio que está ubicado detrás del Centro de Salud.

 

Cruz recordó algunos casos de enfermos cardíacos y hasta un embarazo prematuro y complicado que tuvieron que resolver con la ayuda de una ambulancia del Centro de Salud de Junín, ya que en ese momento no había ninguna movilidad disponible en el Hospital Perrupato.

 

Desde la Unión Vecinal atribuyen la escasez de inversión a la falta de interés del gobierno. “La última vez que ‘Paco' Pérez vino a nuestra sede fue en plena campaña para ser gobernador. Luego no vino nadie más, ni siquiera el ex ministro de Salud, Matías Roby, ni el intendente, nadie. Solamente han venido a colocar un cartel de (Jorge) Giménez en la pared”, indicaron indignados.

 

Según datos del Servicio Coordinado de Emergencia, para cumplir con una adecuada atención médica los 7 días de la semana y en doble turno, se necesitaría un presupuesto de alrededor de un millón de pesos al año para el pago de los sueldos del equipo médico, incluyendo el combustible y el chofer de la ambulancia.

 

Una esperanza de solución a los problemas sanitarios de esa región es la promesa de un nuevo Centro de Salud, de 274 metros cuadrados, que se construiría en el mismo predio del Departamento de Canes, ubicado en la Ruta 50, a tan solo 2 kilómetros del actual centro asistencial.

 

Según informaron desde el Ministerio de Infraestructura, el próximo 29 de abril, en el 8º piso de la Casa de Gobierno, se abrirán los sobres con las propuestas técnico-económicas para conocer la empresa constructora que tendrá a cargo la obra. Se prevé una inversión oficial de 4.463.450 de pesos.

 

El Centro de Salud se desarrollará definiendo los espacios de circulación pública y privada, que aprovechando las proporciones del terreno serán ubicados en forma lineal. La idea es mejorar también las instalaciones de la policía con instalaciones de gas y electricidad, renovación de revoques de pisos y revestimientos, sanitarios y cielorrasos nuevos.