Con 4 kilómetros de extensión, el gobernador Alfredo Cornejo inauguró este jueves el primer tramo de la doble vía del Este que, en su trazado final, unirá Rivadavia con la Ruta Nacional 7, atravesando Junín y San Martín.
El segundo tramo ya fue licitado y contó con trece presupuestos. Tendrá una extensión de 2,7 kilómetros entre Ruta Provincial 60 y el carril Centro, en el departamento de Junín. La obra cuenta con un presupuesto oficial de $13 mil millones, financiados con fondos del resarcimiento, y tendrá un plazo de ejecución de 14 meses.
Se trata de una obra clave para mejorar la conectividad y fortalecer el desarrollo logístico y urbano de la zona, además de agilizar el tránsito entre los departamentos del Este. Entre sus características tiene doble carril por mano, iluminación central automatizada, rotondas, colectoras, señalización y demarcación.
“Hemos dicho muchas veces que una buena administración permite hacer obras, y esta es una prueba concreta. En momentos donde la mayoría de las provincias han frenado su inversión pública, Mendoza no solo continúa construyendo, sino que lo hace con visión estratégica”, indicó Cornejo.
De esta manera, el mandatario explicó que “esta doble vía cambia la morfología urbana y productiva del Este, ordena el tránsito y mejora la calidad de vida de miles de mendocinos”, al tiempo que señaló que “lo más importante es que no nos detenemos, ya licitamos la segunda etapa y estamos formulando la tercera. Esto es planificación y compromiso con el desarrollo provincial”.
En ese sentido, el gobernador detalló que la obra fue asumida con fondos provinciales, y se refirió a la decisión de avanzar sobre rutas nacionales postergadas: “Mendoza ha tomado la decisión política de hacer lo que otros no hacen. Nos han denunciado por intervenir rutas nacionales que estaban abandonadas, pero mientras esperamos que el sector privado invierta en infraestructura, la vida de la gente transcurre y no podemos dejarla en pausa”.
Antes de finalizar, aseguró que “esta doble vía es un paso más hacia esa Mendoza que queremos: moderna, productiva, integrada y con oportunidades para todos. Nosotros avanzamos con la parte que nos toca: seguir construyendo una provincia más conectada”.
Por su parte, la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, Marité Badui subrayó el carácter integral de la inversión pública provincial: “Estamos contentos de habilitar estos primeros cuatro kilómetros de una obra muy esperada. No es un hecho aislado: venimos inaugurando centros de salud, ampliaciones de hospitales, escuelas, obras hídricas, de energía y de seguridad en todo el territorio. Mendoza no ha frenado su inversión en infraestructura porque ha administrado bien. Eso nos permite sostener un Estado que no solo garantiza servicios básicos, sino que proyecta y ejecuta obras estructurales. Mientras esperamos que la economía nacional se ordene, nosotros avanzamos con la parte que nos toca: seguir construyendo una provincia más conectada, moderna y competitiva”.
Badui también destacó que se trata de una planificación sostenida en el tiempo, que abarca tanto obras esenciales: “Estamos haciendo obras que quizás no se ven, como cloacas, acueductos o canales, pero que son fundamentales para el desarrollo productivo y social”.
De esta manera, la funcionaria aseguró que “no buscamos el rédito político de lo espectacular, sino resultados concretos que transformen la vida de las personas. Esta doble vía es un símbolo de ese enfoque: mejora la seguridad vial, reduce tiempos de viaje, y además potencia la producción del Este”.
En tanto, el administrador general de Vialidad Provincial, ingeniero Osvaldo Romagnoli, explicó el impacto que la obra tendrá a mediano y largo plazo: “Esta doble vía jerarquiza el sistema vial del Este mendocino como nunca antes. Reduce el aislamiento de muchas zonas urbanas, genera un acceso más fluido entre los departamentos y mejora las condiciones para el transporte de cargas. Esto tiene un efecto directo en la economía y también en la integración territorial”.
“En los próximos años, con las etapas siguientes, vamos a lograr una conexión estructural entre Rivadavia, Junín, San Martín y la Ruta 7, lo cual va a beneficiar tanto a la producción como al desarrollo inmobiliario y urbano”, anticipó Romagnoli, al tiempo que destacó el proceso transparente y competitivo que acompañó la licitación de la segunda etapa: “Recibimos 13 ofertas de 16 empresas, con presupuestos por debajo del oficial. Eso demuestra que hay confianza en la gestión, que las reglas están claras y que se puede trabajar con previsibilidad. La obra pública en Mendoza es un motor activo y un factor de equilibrio territorial”.
Las autoridades coincidieron al afirmar que la Doble Vía del Este es una de las obras más significativas del actual plan provincial de infraestructura vial. Cuando se completen las tres etapas previstas, se transformará en un corredor clave para el tránsito de personas y cargas, reduciendo la congestión sobre caminos rurales y mejorando la seguridad en uno de los sectores más productivos de Mendoza.